miércoles, 1 de septiembre de 2010


Ser valiente no significa no tener miedo. Ser valiente significa avanzar a pesar de tener miedo.
El cobarde es el que no da ni un paso sin tener todo asegurado.
El superhéroe también tiene temor, miedo, pero es valiente y lucha. Lucha por el bien, por terminar con el mal, lucha por la justicia y por el amor….
Un superhéroe interviene en la lucha del bien contra el mal. Para eso, debe saber distinguir cual es el bien y cuál es el mal.
Reconocer el mal es vital para un superhéroe. No siempre el mal es reconocible, a veces, el superhéroe finge dejarse engañar por el mal para desenmascararlo. Cuando conoce la cara del mal, el superhéroe no esquiva la lucha. El superhéroe tiene que ser valiente, encontrar en el peligro la salida del peligro, pero por sobre todo, la lucha del superhéroe tiene que tener un sentido, y el sentido de cualquier lucha es el amor.
Todo lo que se necesita para ser un superhéroe es ser valiente, pero ¿Qué es ser valiente? ¿Ser valiente es no tener miedo? Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo. Ser valiente no es ser desconfiado y precavido, sino confiar aun a riesgo de ser traicionado.
El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos. El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde solo apuesta cuando sabe que va a ganar. El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.
El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá…
Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor, porque lo que cuesta sangre, sudor y lágrimas, vale.
Lo que nos salva y nos da valor es el amor. Lo único que se necesita para ser un superhéroe es el amor, el amor que permite vencer la cobardía y nos da el valor para dar pelea, aunque estemos en la boca del lobo…


¿Cómo empieza una guerra? Todo empieza con una diferencia de criterios. Unos piensan una cosa, otros piensan otra. Pero después, algunos quieren imponer su criterio y empiezan las discusiones. Y en un momento se deja de razonar, y comienzan los enfrentamientos. Sólo resta tener a mano algo con lo que imponer un criterio a la fuerza, y no hace falta más. Ya se desató la guerra. Una vez en guerra, sólo se puede desear algo de paz.
Nada da más paz que volver a casa. Volver a tu lugar, a tus olores, volver a la gente que amás y que te ama. Eso da mucha paz. Todos los viajes en realidad son un viaje de regreso a casa.
¿Por qué los viajes nos cambian? ¿Por qué al volver de un viaje sentimos que no somos los mismos que antes? El regreso a casa tiene una mezcla de melancolía y felicidad. Melancolía por todo lo nuevo que dejamos atrás, y felicidad por volver a casa. Porque en casa... siempre hay algo de paz.
Desde que nacemos aprendemos a ver y entender las cosas de una sola manera. Galileo Galilei afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, y no al revés. Todo el mundo lo humilló... ¿cómo podía afirmar semejante desatino? Si todos veían claramente que el Sol era el que se movía, y no la Tierra. Muchos acusaron de loco a Colón cuando supuso que la Tierra era redonda, si todos veían claramente que la Tierra era plana. En su época, la gente disfrutaba de los libros de Julio Verne, aunque para todos era un autor fantasioso. ¿A quién se le podía ocurrir en aquel momento que una nave podía viajar debajo del agua, o que se podía viajar a la Luna?
Pero cuando nos animamos a pensar diferente, aparecen soluciones diferentes. A veces para llegar a un lugar hay que dar rodeos, ir y venir. En general, sólo confiamos en nuestros ojos, cuando en realidad tenemos más sentidos. A veces no es viendo, sino tocando, oliendo, escuchando o degustando que se resuelve algo. Entendemos las palabras de una sola manera. Una "eminencia" es un hombre, para todos. ¿Por qué una eminencia no puede ser una mujer? Dejar de lado la única manera que tenemos de ver el mundo. Bueno, de eso se trata el pensamiento lateral. Nada tiene una única solución. No todo es lo que vemos por los ojos; por algo tenemos otros cuatro sentidos más. Simplemente tenemos que animarnos a usarlos y aprender a ver, a ver con los otros sentidos. No todo es lo que vemos con los ojos. Siempre hay más, mucho más. Simplemente hay que aprender a ver.

No le encuentro sentido a los que salen para ponerse en pedo, a los que salen a quebrar, a empastillarse, a pelearse, a los que mezclan, no los comprendo, y no comprendo porque conocidos, me miran con cara de WTF cuando me preguntan, 'tomas alcohol?' y les respondo 'No, no tomo alcohol', a que llaman tomarse alcohol? a andar vomitado y tirado sin que nadie sepa de vos? y que encima si saben, sos una carga, porque tienen que tomarse el trabajo de hacerte un cafe, darte agua, darte jugo, tirarte en la cama, y con mucha suerte un amigo demasiado gamba que te alcanze hasta tu casa en un taxi, la verdad que no los comprendo, la adolescencia esta muy perdida, y no es que sea nerd, simplemente es algo que no me entra en la mente, SI me gusta tomar, pero me gusta tomar BIEN, me gusta tomar solo UNA sola cosa, y si tomo es para matar el tiempo, tengo que estar mal de animo para tomar, no por ser depresiva, pero simplemente lo que se dice ahogar tus penas en un vaso de alcohol, es intentar perder el tiempo, es intentar que los segundos y las horas pasen volando, es para no pensar, para no pensar en tus problemas, o por lo menos para eso tomo yo, y no por eso voy a andar todos los días tomando, porque si, todos los días tenemos problemas, a lo que voy es que tomar lo tomo como dormir, es decir, es para no existir por un rato, obvio que me encanta hacerlo con amigos, si lo haces con amigos, entonces SIEMPRE te divertis, y esa es la idea, pasar un rato como si no existieras, pero pasarla BIEN, sinceramente me dan asco las jarras locas, me dan asco las mezclas, me dan asco los negros que andan con la botella de Coca Cola cortada llena de bebidas con pastillas, ME DAN ASCO porque simplemente lo hacen para sentirse zarpados, para sentirse mas grandes, para sentirse aceptados por sus 'amigos' sin darse cuenta que son el hazme reir de todos, en fin.. solo es un pasatiempo divertido y como eso lo tomo, siempre y cuando estando consciente, divirtiendome, y olvidandome de todo eso que me hace mal.

sábado, 24 de julio de 2010

Está bien dudar, reflexionar, incluso está bien el miedo, pero a veces hay que avanzar. Juntar coraje y atreverse a hacer eso que hay que hacer da pánico, pero una vez que damos el primer paso todo desaparece y eso es atreverse.
Podemos abandonar ese lugar seguro y animarnos [...] o acobardarnos y quedarnos en una burbuja de cosas desconocidas. El coraje. Es el coraje el que hace las cosas distintas.
Una vez que perdimos el miedo y lo hicimos casi da risa pensar que teníamos miedo y al final... Al final no era tan difícil.

Y hay que saber separar la paja del trigo y ver bien de qué cosas somos responsables. Hay culpas y culpas, ¿no? Por ejemplo, no te podés culpar por amar, ¿qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer?, ¿resignar ese amor? No siempre la culpa es una buena consejera, a veces le pifia, y a veces no; a veces la culpa viene de una necesidad, de un sentimiento positivo. Reparar lo que se pueda reparar, y mirar al futuro. Ese es mi consejo.

viernes, 23 de julio de 2010

Cuando no sabés a dónde vas, cualquier camino puede servir. Dan miedo los cruces de camino. Da miedo partir. Da miedo volver. Las preguntas, las respuestas dan miedo. Si no sabés hacia donde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento.
A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento. Como decía el poeta González Tuñón, “para que a cada paso, un paisaje, una emoción o una contrariedad nos reconcilien con la vida pequeña, y su muerte pequeña”. Para que un día nos queden unos cuantos recuerdos, para poder decir “estuve en tal recodo”, para poder decir “estuve en tal pasión”, para poder decir “estuve en tal pueblo fantasma, en tal amistad, haciendo tal cosa”. Para poder decir “yo estuve ahí”. Para poder hacer todo eso, es necesario no temerle a partir, ni a volver. Porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no sabemos hacia dónde ir, hay que dejarse llevar por el viento.
El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a lugares insospechados. Flotando en el aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debamos ir.